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viernes, 12 de marzo de 2010

¡¡ $$$ Malditos bastardos €€€ !!



Esta estafa de peliculilla de dibujos animados se encuentra nada menos que en la página web oficial del Banco Central Europeo (BCE), en la sección material educativo.
Y en la página oficial del Banco de España, delegación del BCE.
También está colgada en youtube .
Este engendro es una pequeña muestra de acción deliberada que trata de ocultar el  verdadero funcionamiento del sistema monetario; causante de una transferencia continua de rentas desde la clases medias/bajas a las clases privilegiadas asociadas al poder de los Gobiernos.
Hay pues, engaño, alevosía (el comic está dirigido a escolares) y ánimo de lucro, puesto que se trata de mantener privilegios, miles de inútiles empleos políticos financiados con inflación y deuda, hordas de burócratas repartidos a lo largo y ancho del Eurosistema, desde las cajas de ahorros regionales hasta el gobernador del Banco Central Europeo, pasando por sus delegaciones (Banco de España).
Veamos:
En el cómic, el funcionario del Banco Central Europeo, en su oficina, frente a dos escolares, pronuncia esta frase clave para fundamentar el engaño:

- “El tipo de interés es el precio del dinero. Cuanto más alto sea el precio de dinero, o el tipo de interés, más baja será la demanda de dinero”.



Vamos a ver... El tipo de interés no es el precio del dinero. El tipo de interés es el precio de los créditos.

El precio del dinero es su poder adquisitivo.

Supongamos que el precio del litro de gasolina se mantiene en un euro. Si solicito un préstamo de 100 litros de gasolina a cambio de devolver 110 litros al cabo de un año (10% de tipo de interés), el precio del litro de gasolina seguirá siendo un euro; por tanto, el precio de un bien no es el tipo de interés.

Una cosa es demandar dinero y otra solicitar un crédito. La cuestión es, qué es dinero y qué es crédito.

Cuando alguien pide un crédito, demanda bienes presentes previamente ahorrados por otro [pero expresados en términos monetarios] a cambio de devolverlos en el futuro. Lo que hace es manifestar su preferencia temporal, que en ese momento es preferir disponer de bienes reales presentes (para consumo o inversión) a cambio de devolverlos, pagando - por el crédito- un precio en el futuro. Ese precio es el tipo de interés. Cuando el prestamista oferta créditos, también manifiesta su preferencia temporal. Está renunciando al consumo presente, ofertando a otros, esos bienes presentes previamente ahorrados, a cambio de obtener un mayor rendimiento futuro. Ese mayor rendimiento, insisto, es el tipo de interés.

De modo que el tipo de interés es el precio de los bienes presentes en relación a los bienes futuros. Es el descuento de los bienes futuros. Es la tasa social de preferencia temporal. El prestamista ofrece bienes presentes. El prestatario demanda bienes presentes y éste último debe pagar con bienes futuros incrementados en el porcentaje marcado por el tipo de interés.

Por tanto las deudas se cancelan con bienes presentes.
Los bienes presentes no consumidos, que se emplean en la producción de nuevos bienes futuros, se denominan bienes de capital; y a su valoración monetaria, a precios de mercado, la denominamos capital. 
Todo proceso de producción requiere tiempo, y como se puede apreciar, este es el mecanismo real de coordinación en el tiempo entre los ahorradores y los emprendedores; entre los que renuncian a consumir ahora los recursos ahorrados y los que acceden a esos recursos. La información proporcionada por los tipos de interés es la expresión de las preferencias temporales de la sociedad, que indican el flujo real de bienes presentes ofrecidos y el tiempo por el que se puede disponer de ellos.


Este mecanismo es ocultado y violado por políticos, bancos, cajas de ahorros y burócratas monetarios que identifican dinero con crédito y una prueba de ello es el video "des-educativo" mostrado en la página web del BCE.


Por el contrario, la demanda de dinero es demanda de bienes presentes a cambio de bienes presentes [y no a cambio de bienes futuros]. El que demanda dinero, ofrece sus propios bienes a cambio porque quiere tener "metálico" contante y sonante en caja o en su bolsillo. Su finalidad inmediata es esa: 
aumentar su saldo de tesorería. 
La gente demanda dinero porque es el bien de intercambio por excelencia. Es el bien más líquido. Es también un depósito de valor. En situación de gran incertidumbre, la gente demanda más dinero (atesora), se mantiene más tiempo en liquidez hasta que la incertidumbre se despeje. El dinero es un bien presente. El crédito son bienes futuros.
Existe una demanda deliberada de dinero. La demanda de dinero (atesoramiento) aumentará en épocas de gran incertidumbre, desatando una deflación de precios al tiempo que se envían señales al mercado para que los productores modifiquen la estructura productiva.

El precio del dinero no se puede medir en el propio dinero (es decir, en términos monetarios). Decir que el precio de un dólar de plata es un dólar de plata, es tanto como no decir nada. Por eso hay que medirlo por su capacidad adquisitiva, por su poder de compra, no por el tipo de interés. El tipo de interés no expresa el poder adquisitivo del dinero. No es el precio del dinero.
Si la gente valora menos los televisores de tubo antiguos, se desharán de ellos, es decir, disminuirá su demanda; y por tanto, disminuirá su precio.
Si la gente valora menos el dinero, se deshace de él intercambiándolo por otros bienes o divisas. De modo que disminuye su precio, es decir, disminuye su poder adquisitivo. 
Sin embargo el funcionario del Banco Central Europeo dice que al disminuir el precio del dinero aumenta su demanda.
Algo no cuadra.
La demanda de dinero depende fundamentalmente de su poder adquisitivo [y también de las necesidades de liquidez de cada miembro de la economía de mercado]. 
Si el dinero es el oro, como lo ha sido durante 4.000 años, su demanda dependerá del poder adquisitivo del oro. Pero a su vez, el poder adquisitivo depende de su demanda. Parece que nos encontramos ante un razonamiento circular, pero no es así: 

Teorema regresivo del dinero (Ludwig Von Mises)

El precio del dinero -oro- (su poder adquisitivo) hoy, depende de su demanda. Y la demanda hoy depende de su poder adquisitivo, pero no de hoy, sino de ayer. Y la demanda de ayer dependía del poder adquisitivo, pero no de ayer, sino de antesdeayer ... y así sucesivamente hasta remontarnos al momento en que su demanda era solo industrial y tenia un precio sólo como factor de producción y no como bien o medio de intercambio, resolviendo de esta forma el aparente razonamiento circular.


Sin embargo, el papel moneda que imprime el Banco Central no es un certificado de oro o plata. No es redimible en esos metales [ni en ningún otro bien económico independiente del emisor]. De modo que el actual papel moneda no es un bien presente, por tanto cuando los agentes económicos demandan papel moneda no demandan dinero puesto que el dinero es un bien presente. El oro o la plata son bienes presentes. El papel moneda del Banco Central es deuda porque forma parte del pasivo del balance del BC.

Cuando el Banco Central imprime medios de intercambio en forma de papel moneda, aumentado la oferta monetaria muy por encima de su demanda, los agentes económicos exigirán mayores precios por vender sus propios bienes. Cuanto más aumente la oferta monetaria, menos valor tendrá el papel moneda del Banco Central y por tanto su demanda será mucho menor.
Por tanto, es preciso que la gente conozca la diferencia entre dinero y crédito
Si aumentan las existencias de dinero [oro, plata ...], invariadas las demás circunstancias, su valor (su poder adquisitivo) disminuye, y por tanto disminuirá su demanda. Por el contrario, al revés de lo que ocurre con el dinero, si aumenta la oferta de créditos, en forma de papel moneda, disminuyendo el tipo de interés, aumentará también la demanda de créditos (invariadas las demás circunstancias).

En el "cómic des-educativo” del BCE, cuando el funcionario del banco central, dice textualmente que “cuanto mas alto sea el precio del dinero más baja será la demanda de dinero”,


está mintiendo y confundiendo deliberadamente a los alumnos. Es al revés, cuanto más alto sea su precio (su poder adquisitivo) más se demanda, tal y como he explicado antes.
Entonces, ¿qué diablos hace el Banco Central?

Estabilidad de precios

Volviendo al vídeo, el funcionario del banco central dice que maneja los tipos de interés para mantener la estabilidad de precios. Esto es absurdo porque los precios de los bienes económicos dependen de su oferta y demanda. Lo que no dice el funcionario es lo que en realidad hace el banco central: que es crear medios de intercambio adicionales en enormes cantidades, interfiriendo por tanto, en las relaciones de intercambio del resto de los bienes de la economía. Y a eso le llama estabilidad de precios. 
Pero no tienen ni la mas remota idea de cómo terminará afectando a los intercambios y a la dirección que tome toda la producción. El dinero es medio de intercambio pero no es neutro. Tiene fuerza impulsora propia. E igualmente, tiene fuerza impulsora propia la deuda bancaria que se utiliza como medio generalizado de intercambio. Mediante manipulaciones monetarias y del tipo de interés se pretende interferir en los precios de todos los bienes de una economía, pero esa herramienta aniquila el sistema de coordinación intertemporal que utiliza la gente para averiguar que cantidad de bienes y recursos reales están disponibles para ser desviados a nuevos proyectos de inversión sin dejar desatendidas las necesidades más urgentes de los consumidores. 
Pretender estabilizar los precios es ridículo y arrogante. Es como crear una economía semejante al film “el día de la marmota”.


Una economía de giro uniforme, donde nada cambia, donde no hay acción humana. No se pueden estabilizar los precios, (no hay herramienta idónea, quizás, la lobotomía generalizada), 
No es bueno. Los precios son índices de escasez. Representan valoraciones individuales monetarias de intercambios de derechos de propiedad. Pretender estabilizar precios contrarresta y distorsiona el suave pero constante descenso de los precios de muchísimos productos, consecuencia del aumento de la productividad, de los inventos, de los avances tecnológicos y de la creatividad de la acción humana. Corrompe el cálculo económico. Los gobiernos a través de sus bancos centrales y de todo el sistema financiero, mediante la expansiva concesión de préstamos sin respaldo de ahorro previo, apartan los tipos de interés de mercado de la tasas sociales de preferencia temporal, provocando recurrentes recesiones y depresiones económicas.



El río monetario se ha desbordado y ha anegado a los PIIGS. Veremos cómo termina esto.



¡¡¡Malditos Bastardos!!! 



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